viernes, 20 de febrero de 2009
Las lágrimas
El monje fue informado de la muerte de su hermano. Dudó si abandonar la clausura y acudir al funeral. Finalmente, salió del monasterio. No volvió. Los ojos de la viuda eran muy bellos a pesar de las lágrimas.
miércoles, 11 de febrero de 2009
Prioridades
Fue leyendo línea a línea aquella carta que acababa de recoger de su buzón. Le había sorprendido encontrar el sobre sin sello, pensó que sería un error pero no, su nombre aparecía claramente escrito a ordenador en la pegatina. Cuando comprobó que no tenía remitente, una sensación extraña se coló por su piel, el vello erizado sólo fue una respuesta física.
El miedo no se había apoderado totalmente de él al terminar el texto impreso de la única hoja que contenía el sobre, sólo al comprender su significado empezó a temblar.
-Tenemos en nuestro poder lo que más quiere.
Sin pensárselo un segundo, llamó a su banco para saber si se habían llevado todo su dinero.
El miedo no se había apoderado totalmente de él al terminar el texto impreso de la única hoja que contenía el sobre, sólo al comprender su significado empezó a temblar.
-Tenemos en nuestro poder lo que más quiere.
Sin pensárselo un segundo, llamó a su banco para saber si se habían llevado todo su dinero.
jueves, 5 de febrero de 2009
Cambio de vida
Aquella mañana se despertó increíblemente decidido a cambiar de vida. Se levantó de la cama de un salto. Se dio una ducha, se afeitó, se recortó las patillas con la tijera y luego volvió a su dormitorio donde frente al armario eligió el traje gris perla y la camisa violeta como uniforme de su nuevo periplo vital. Entonces, abrió la ventana de par en par y saltó al vacío.
jueves, 29 de enero de 2009
Igualmente distinto
El otro día me contaba un amigo que se había distanciado de una persona muy querida para él. Llegamos a la conclusión de que la vida te lleva y te trae por diferentes caminos, a veces te junta y otras te separa aunque no exista una razón aparente que provoque esa separación. Yo me tomo con naturalidad estas situaciones, entiendo que el día a día de cada cual es una especie de apisonadora que lo arrastra todo. A mí me basta con saber que aunque el contacto no sea diario, ni semanal, ni mensual, hay personas a mi alrededor que siempre se alegrarán de reencontrarme. Esa conversación y ese tipo de situaciones me llevan a escribir esto.
A veces todo es distinto aunque nada haya cambiado
Los detalles son iguales
Las perspectivas desiguales
Los reflejos se mantienen
Los ojos se alteran
Composturas mantenidas que no contienen ya sentimientos encontrados
Fin de la historia, principio de nuevos caminos.
A veces todo es distinto aunque nada haya cambiado
Los detalles son iguales
Las perspectivas desiguales
Los reflejos se mantienen
Los ojos se alteran
Composturas mantenidas que no contienen ya sentimientos encontrados
Fin de la historia, principio de nuevos caminos.
miércoles, 7 de enero de 2009
Fortuna
Me siento identificada con la alegría desbordante de quien acaba de ganar el primer premio en el sorteo de la Lotería de Navidad. La risa incontrolable, las ganas de saltar, esa sensación de euforia imparable que se hace paso desde los tobillos y recorre tu cuerpo como una avalancha arrastrando los malos momentos y los recuerdos no gratos. En el sorteo de la vida tengo un billete ganador, la fortuna me visita cada mañana cuando giro mi cara y encuentro la tuya apoyada en mi almohada.
Niñez edificada
Rebusco en mi memoria los lugares perdidos de mi infancia -El Camino de la Fuente, El Atajo, La Campa, El Resbaliz...-, que yacen ahora enterrados bajo toneladas de ladrillos y hormigón.
martes, 23 de diciembre de 2008
El tonto del pueblo
Al matadero. Al matadero os voy a llevar, para que hagan con vosotros chorizos, morcillas y jamones. Aquellas amenazas daban alas a nuestros pies. Corríamos entonces desbocados, intuyendo las poderosas manos de Martín acercándose a nuestras espaldas, hasta que llegábamos a casa, sudorosos y jadeando. Madre ponía el grito en el cielo cuando le contábamos que el retrasado nos había perseguido y asustado. Nunca le dijimos, sin embargo, que éramos nosotros los que le provocábamos, hostigándolo con insultos y palos.
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